2º trimestre

Se acabaron las vacaciones y los excesos y comienza el 2º trimestre. ¡Ay de mí!, tengo que decir que después de la experiencia del puente de noviembre me esperaba lo peor pero ¿sabéis que? una vez más estos peques no dejan de sorprenderme. No hubo lágrimas, no hubo gritos y tampoco ninguna despedida dramática. Todo lo contrario, hubo sonrisas, abrazos, reencuentros y ganas de compartir lo que habían hecho estas vacaciones.
Además, como por arte de magia tenían más ganas que nunca de cumplir sus rutinas y así, cuando pensaba que se me habían perdido varios niñ@s mientras nos poníamos el mandilón en el pasillo (léase con tono de humor) resulta que estaban esperando sentados, con pies de indio y esperando impacientes en la rayita azul, nuestra asamblea.
Así que sí, una vez más, estos peques no dejarán de sorprenderme.

Una semana corta que ha servido de nuevo de toma de contacto y para recordar todo lo aprendido pero además, nos esperaba una sorpresa. Resulta que el cartero fue por la tarde al cole y nos dejó un paquete "3 años C" ponía la caja. Cuando lo vimos decidimos abrirlo.

 Y esto fue lo que nos encontramos

Nuestra cabeza empezó a trabajar... un mago, un sombrero mágico, ayuda, las manos...
Pero aún había una caja más y dentro de ella... ¡UNA MANO! Sí, sí, una mano, pero no os preocupéis que es de madera.
Ya nos va quedando todo un poco más claro, el mago Lolin necesita aprender todo sobre las manos para conseguir el sombrero mágico y convertirse en un mago de verdad. Pues nada, vamos a ayudarle y para eso pedimos ayuda a los que lo saben todo, los papás y mamás. ¡Necesitamos vuestra ayuda!.

Y ya por último, si la mano se iba a quedar con nosotros muchos días necesitábamos ponerle un nombre. No nos poníamos de acuerdo asi que decidims hacer una votación entre las dos opciones.
 Y como véis en la foto... os presentamos a Popeye.

Ya os iremos contando como sigue todo esto.








Nuestra inicial

De forma paralela al proyecto seguimos trabajando la aproximación a la lectoescritura, y nada más significativo y funcional para ellos que su propio nombre.
Por ello nuevo recurso para identificar la letra inicial de cada nombre, recordar como suena (fonema y gesto de recuerdo) y pensar qué niños/as tienen esa letra.


Seguimos con las emociones

Y semana a semana, seguimos descubriendo nuevas emociones.
Tras la alegría y la tristeza, llegó la rabia, el enfado y una semana después el miedo...






 Ambas son emociones que todos sentimos alguna vez, pero que no nos gustan lo más mínimo y por eso, hablamos sobre la importancia de saber tranquilizarnos, de volver a la calma y ponernos todos de color verde.
Para ello hicimos varias cosas.
Por un lado, el rincón de la calma con recursos sensoriales

Por otro lado, la caja de la respiración


Y por último, el bote de la calma que podéis ver posado en la mesa en la parte inferior izquierda


Con todos estos recursos, ya sabemos identificar y controlar un poquito mejor nuestras emociones.
Queda pendiente enseñaros foto de los armarios con todos los monstruos y de nuestras ventanas con todos los botes que hemos ido haciendo.

TRISTEZA

Esta semana, el monstruo se ha plantado en nuestra clase con su corazón de color azul y, con ayuda de su cuento, hemos descubierto que se encontraba triste.

Después de darle muchas vueltas hemos llegado a la conclusión de que debía estar triste porque llevaba lloviendo muchos días, aunque no lo tenemos del todo claro.

Ahora que sabemos qué emoción es el color azul, hemos vuelto a ayudar a su pequeño amigo, desenredándolo, con cuidado y guardando la emoción en su bote correspondiente. Ya sabéis, ordenadas funcionan mejor.


De nuevo las familias han colaborado para llenar de color azul nuestra mesa de las emociones y, con todas esas cosas hemos elaborado el bote gigante.


Pero claro, la tristeza no es como la alegría, está muy bien identificarla, saber que estamos tristes pero... cuando eso pasa ¿qué hacemos?. La tristeza es una emoción válida, como cualquier otra, pero es negativa, no nos gusta sentirnos así. Es por ello por lo que he puesto en manos de los pequeños herramientas para poder cambiar de color.


¿Recordáis que el cuento dice que la alegría es contagiosa? Pues sí, lo hemos comprobado, una carcajada provoca que una sonrisa se esboce en la boca de todos y cada uno de los niños, sí, de TODOS.
Por ello, como a veces no encontramos quién nos contagie esa alegría, hemos elaborado la caja de las sonrisas, para coger una siempre que la necesitemos.



Pero además, ¿a quién no le gusta un abrazo? a veces es justo lo que necesitamos. Hay muchos tipos de abrazos, así que de nuevo, abriendo la caja, podemos elegir cuál queremos en ese mismo momento.



Y ahora que sabemos identificar la tristeza y ponerle remedio, veremos con qué nos sorprende el monstruo el lunes.